Por esos días, eran las finales del campeonato de fútbol del colegio y el director aprovechaba una vez más para interrumpir las clases y sentar a todos los alumnos en gradas alrededor de la cancha para ver los aburridos pases imprecisos, remates desviados y los improvisados equipos escolares sin físico ni ideas de juego. Casi como ver la primera división peruana. Así que tras uno o dos partidos, los jovenes estudiantes aprovechabamos para irnos a huevear por todo el campus escolar. Pero antes de irme al respectivo hueveo, en las bancas en las que nos sentabamos, por ser nosotros primer año y estar sentados al lado de sexto grado, la linda mensajera aprovecho para presentarme a la tal Estrella.
Antes de hablar de Estrella, en el periodo entre las primeras cartas y conocer a Estrella, consegui el msn (no recuerdo si ella me lo dio, yo se lo pedí o qué pasó) de la mensajera, quien llamaremos Luisa. A traves del msn, que era como podía hablar libremente y sin roches con Ericka y otras féminas, me hice amigo de ella y me cayó muy bien. También que, aprovechando la frialdad y lejanía de Ericka, empezo a gustarme. No mucho, solo un crush.
Por ello, cuando conocí a Estrella, que no era la gran cosa, me metí la idea que lo mejor era buscar algo con Luisa. Sí pues, era lo mejor, pues al parecer por alguna razón mi yo de ese entonces parecía tener un jale especial con las menores que yo. Recuerdo que una vez en el periódo que conocía a Luisa y trataba de evitar a Estrella, entré al salón en el que estudiaban ambas por un encargo del pésimo profesor de biología y pude sentir los infrecuentes murmullos y risitas femeninas a causa de mi llegada.
Y me quede con la idea de tratar algo con Luisa luego de que me despedí de ella y de Estrella con un comentado besito en la mejilla a ambas (Según me dijo Luisa, luego del besito, Estrella se emocionó y le contó que incluso tuvo sueños calientes conmigo. Surrealista menuda cojudez.) y fui a pasear por el parque del colegio. Era grande el colegio, tenía dos pabellones de 4 pisos y asotea, dos canchas de fútbol, comedor, bazar, salón para banda, una piscina de 50 metros y una para bebés además de una parquecillo en el que se izaba la bandera y otro en el que había una gruta. En un pabellón estaban los salones de primaria y secundaria; en el otro, inicial y los salones administrativos. Mientras estaba en referido parque, de pronto me acordé. ¿Dónde está Ericka?. Se me había escapado. Cada vez que había un acto en el colegio( actuaciones, campeonato, aniversarios, premiaciones, etc.), yo estaba pendiente de los que hacía Ericka, con quien hablaba, que decía, a quién miraba, de qué se reía, que le aburría y principalmente ver si ella se acordaba que yo existía.
Pero ahora no estaba. Camine alrededor del colegio tratando de ubicar a alguna amiga suya y nada. Vi a Juaneco caminano por ahí y ni siquiera le pasé la voz. Vi a Coné acechando a una flaquilla "bien pagadora" de cuarto año y no me le uní. Solo quería saber dónde estaba Ericka. hasta que vi a lo lejos a una amiga suya que subía la escalera que llevaba del primer piso al segundo, donde estaba nuestro salón.
Quise ser sutil, así que fui corriendo hasta ella y al llegar vi en es descanso de la escalera a Ericka y a Marco, apurando a la amiga de Ericka.
-¿A dónde van?- pregunté
-A jugar botella borrocha, no jodas - me respondía Erika, tan dulce. Marco me miro y lanzó una sonrisa que, como pocas, equilibraba compasión con cacha.
Tras pasar diez segundos congelado luego de que ellos subieran, volví a dar vueltas por el campus, sin nada que pensar.
Me quedé viendo la graciosa competencia de fútbol. A cada salón le asignaban un país, por ejemplo en al primer año a le daban un buen equipo como España (que el 2010 gana el mundial, por cierto); al B, un intermedio como Suecia (incluso antes de que Zlatan irrumpiese), y al C, uno como China. Lo genial era que, como es obvio, los faltosos chicos del C eran los que más peloteaban, y los que ganaban más campeonatos. Eso pasaba casi siempre, podías ver a Costa Rica dándole más duro que el Barcelona al Real Madrid en la 08/09 a Argentina, a Haití humillando a Brasil o a Japón dándole clases de fútbol total a Holanda, equipo que casualmente tenía a uno de sus jugadores (eran de tercr grado) llamado "Neskeens" por su pelotero y desalmado padre.
Ese día era la final entre Costa Rica y Haiti y me quedé viendo, mientras pensaba "¿Por qué?", el gracioso espectáculo de la definición por penales. Todos los penales eran fallados porque el arco era de fulbito y, seamos sinceros, incluso Zidane fallaría al menos dos de cinco penales. Luego de la victoria tica y de aburrirme del fútbol (en esa época solo me gustaba Alianza y nada más) me fui a ver a chicas mayores que yo jugando voley en ceñidas camisetas y apretadísimas pantalonetas, mientras me preguntaba, "¿Por qué?". A lo lejos, mirando el mismo partido, vi a Juaneco de nuevo de solo y por otra parte vi a Estrella y Luisa hablando y riéndose mientras me miraban. Pude hacer muchas cosa más, pero simplemente me dirigí a la puerta del colegio, salí sin decir nada, chapé mi couster y me fui a casa. ¿Por qué tras el que había sido el único buen año de mi vida, si miro desde hoy hacia atrás, tenía que ser seguido por un año en el que, desde que descubrí a Ericka y a ese montón de cosas llamadas "emociones" o "sentimientos" que encajaban perfectamente con las cosas que me habían enseñado en casa y en la iglesia, nada me salía bien?.
Tantas sensaciones no eran buenas para un chico de once años que creia que Líbido era la mejor y casi única banda de rock peruano.
Antes de hablar de Estrella, en el periodo entre las primeras cartas y conocer a Estrella, consegui el msn (no recuerdo si ella me lo dio, yo se lo pedí o qué pasó) de la mensajera, quien llamaremos Luisa. A traves del msn, que era como podía hablar libremente y sin roches con Ericka y otras féminas, me hice amigo de ella y me cayó muy bien. También que, aprovechando la frialdad y lejanía de Ericka, empezo a gustarme. No mucho, solo un crush.

Por ello, cuando conocí a Estrella, que no era la gran cosa, me metí la idea que lo mejor era buscar algo con Luisa. Sí pues, era lo mejor, pues al parecer por alguna razón mi yo de ese entonces parecía tener un jale especial con las menores que yo. Recuerdo que una vez en el periódo que conocía a Luisa y trataba de evitar a Estrella, entré al salón en el que estudiaban ambas por un encargo del pésimo profesor de biología y pude sentir los infrecuentes murmullos y risitas femeninas a causa de mi llegada.
Y me quede con la idea de tratar algo con Luisa luego de que me despedí de ella y de Estrella con un comentado besito en la mejilla a ambas (Según me dijo Luisa, luego del besito, Estrella se emocionó y le contó que incluso tuvo sueños calientes conmigo. Surrealista menuda cojudez.) y fui a pasear por el parque del colegio. Era grande el colegio, tenía dos pabellones de 4 pisos y asotea, dos canchas de fútbol, comedor, bazar, salón para banda, una piscina de 50 metros y una para bebés además de una parquecillo en el que se izaba la bandera y otro en el que había una gruta. En un pabellón estaban los salones de primaria y secundaria; en el otro, inicial y los salones administrativos. Mientras estaba en referido parque, de pronto me acordé. ¿Dónde está Ericka?. Se me había escapado. Cada vez que había un acto en el colegio( actuaciones, campeonato, aniversarios, premiaciones, etc.), yo estaba pendiente de los que hacía Ericka, con quien hablaba, que decía, a quién miraba, de qué se reía, que le aburría y principalmente ver si ella se acordaba que yo existía.
Pero ahora no estaba. Camine alrededor del colegio tratando de ubicar a alguna amiga suya y nada. Vi a Juaneco caminano por ahí y ni siquiera le pasé la voz. Vi a Coné acechando a una flaquilla "bien pagadora" de cuarto año y no me le uní. Solo quería saber dónde estaba Ericka. hasta que vi a lo lejos a una amiga suya que subía la escalera que llevaba del primer piso al segundo, donde estaba nuestro salón.
Quise ser sutil, así que fui corriendo hasta ella y al llegar vi en es descanso de la escalera a Ericka y a Marco, apurando a la amiga de Ericka.
-¿A dónde van?- pregunté
-A jugar botella borrocha, no jodas - me respondía Erika, tan dulce. Marco me miro y lanzó una sonrisa que, como pocas, equilibraba compasión con cacha.
Tras pasar diez segundos congelado luego de que ellos subieran, volví a dar vueltas por el campus, sin nada que pensar.
Me quedé viendo la graciosa competencia de fútbol. A cada salón le asignaban un país, por ejemplo en al primer año a le daban un buen equipo como España (que el 2010 gana el mundial, por cierto); al B, un intermedio como Suecia (incluso antes de que Zlatan irrumpiese), y al C, uno como China. Lo genial era que, como es obvio, los faltosos chicos del C eran los que más peloteaban, y los que ganaban más campeonatos. Eso pasaba casi siempre, podías ver a Costa Rica dándole más duro que el Barcelona al Real Madrid en la 08/09 a Argentina, a Haití humillando a Brasil o a Japón dándole clases de fútbol total a Holanda, equipo que casualmente tenía a uno de sus jugadores (eran de tercr grado) llamado "Neskeens" por su pelotero y desalmado padre.Ese día era la final entre Costa Rica y Haiti y me quedé viendo, mientras pensaba "¿Por qué?", el gracioso espectáculo de la definición por penales. Todos los penales eran fallados porque el arco era de fulbito y, seamos sinceros, incluso Zidane fallaría al menos dos de cinco penales. Luego de la victoria tica y de aburrirme del fútbol (en esa época solo me gustaba Alianza y nada más) me fui a ver a chicas mayores que yo jugando voley en ceñidas camisetas y apretadísimas pantalonetas, mientras me preguntaba, "¿Por qué?". A lo lejos, mirando el mismo partido, vi a Juaneco de nuevo de solo y por otra parte vi a Estrella y Luisa hablando y riéndose mientras me miraban. Pude hacer muchas cosa más, pero simplemente me dirigí a la puerta del colegio, salí sin decir nada, chapé mi couster y me fui a casa. ¿Por qué tras el que había sido el único buen año de mi vida, si miro desde hoy hacia atrás, tenía que ser seguido por un año en el que, desde que descubrí a Ericka y a ese montón de cosas llamadas "emociones" o "sentimientos" que encajaban perfectamente con las cosas que me habían enseñado en casa y en la iglesia, nada me salía bien?.
Tantas sensaciones no eran buenas para un chico de once años que creia que Líbido era la mejor y casi única banda de rock peruano.










